Tu trabajo se basa mucho en la investigación y en la construcción de metodologías propias. ¿Qué encuentras en ese proceso que te ayuda a dar sentido a un proyecto antes de diseñar nada?
Mi esquema básico de praxis se basa en que la investigación define la metodología, y la metodología define el proceso y, por ende, el resultado. Considero que definir estos dos primeros desde el principio es de vital importancia y permite que haya un buen desarrollo. Siempre intento racionalizarlo todo, pero los proyectos llegan a ser tan variados y distintos entre sí que hacen que haya alteraciones en su planteamiento y que se vuelva complejo mantener un proceso de trabajo estable. A veces los conceptos surgen a través de la experimentación y de la prueba y error, y considero también válido empezar con algo práctico y luego pasar a algo más teórico. Personalmente, disfruto mucho la fase que me permite leer y encontrarme con cosas nuevas, creando mapas conceptuales y, sobre todo, definiendo las herramientas que voy a utilizar. Cuanto más desconocido sea lo que estoy explorando, más emocionante es.





